Bio

Soy Blanca Peralta, fotógrafa vocacional y apasionada de las historias de amor vividas desde el corazón.

Con 8 años alguien me regaló una pequeña cámara con la que empecé a descubrir el mundo de un modo totalmente nuevo, de un modo que me permitía guardar para mí momentos y personas, recuerdos y vivencias únicos de  mi pequeña existencia.

Pero fue más adelante, con 17 años, cuando el azar quiso que ganara un concurso escolar de fotografía, cuando supe que esa era mi verdadera pasión, lo que, en algún momento cambiaría mi trayectoria vital.

A comienzos de los 90 la perspectiva de ser fotógrafo no parecía ser algo de lo que poder vivir, lo que me llevó a la universidad y a alejarme de la cámara por una temporada que resultó mucho más larga de lo que hubiera podido imaginar.

Durante 20 años, mi vida discurrió sin casi acercarme a una cámara de fotos, salvo en algún viaje o acontecimiento familiar.

En 2004 volví a reencontrarme con la fotografía. Llegó a mis manos una reflex antigua de mi padre con la que descubrí mi antigua pasión con una nueva fuerza que me hacía volver a ver el mundo con los ojos de aquella niña de 8 años, de aquella adolescente de 17...

Descubrí que con mi cámara podía atrapar no sólo mi vida, sino las emociones, el amor, los sentimientos y los recuerdos de otros y conservarlos para ellos como uno de sus tesoros más entrañables.

Me atrapó el gusanillo de contar historias de amor, de ese amor profundo y verdadero que aún existe en nuestro mundo, aparentemente tan falto de él, que aún es capaz de emocionarse con una simple mirada, con un roce casi  insinuado, con una palaba apenas murmurada al oido. 

Y mi vida giró. Comencé a formarme para conseguir mi sueño, para poder reflejar la felicidad  de los demás y contagiarme de ella.

Por eso soy lo que soy. Por que me apasionan la belleza y el amor.